Este sitio web utiliza los siguientes tipos de cookies: navegación / sesión, analytics, funcionalidad y de terceros. Al pulsar "Más información" se mostrará la información extendida sobre los tipos de cookies utilizadas y podrá elegir si desea autorizarlas mientras navega por el sitio.
MAS INFORMACIÓN
x

Recordando el genocidio yazidí en Sinjar
03 agosto 2018

Duhok, 3 de agosto de 2018 – Cuatro años después del genocidio de los yazidíes en el distrito de Sinjar (Shingal en kurdo), en el norte de Irak, cientos de miles de yazidíes siguen desplazados en los campamentos de la región del Kurdistán iraquí. Se calcula que unos 100.000 huyeron a países vecinos y más allá en busca de seguridad y una nueva vida, mientras que unos 3.000 yazidíes secuestrados siguen en paradero desconocido.

Al menos 4.000 familias yazidíes (más de 26.000 personas) viven desplazadas en duras condiciones en los alrededores de la ciudad de Shariya, en el distrito de Semeel, en la prefectura de Duhok. Sus vidas distan de ser normales. En los últimos cuatro años, las niñas y los niños han dejado de sonreír. Innumerables mujeres que habían sido secuestradas, abusadas sexualmente, vendidas y revendidas muchas veces vieron como les arrebataban a sus hijos e hijas para convertirlos en niños soldados o esclavas sexuales. Las conversiones forzosas, la pérdida de miembros de la familia, los intentos de erradicar su identidad étnica y religiosa, dificultades físicas inenarrables y las consecuencias del trauma individual y colectivo han dejado heridas tan profundas que tardarán décadas en cicatrizar y dejarán secuelas en las generaciones futuras. Entre los sobrevivientes, el trastorno por estrés postraumático, la depresión aguda, las tendencias suicidas y la pérdida de esperanza son comunes.

"La comunidad internacional no puede permanecer como una espectadora silenciosa e indiferente frente a la tragedia de ustedes", dijo el Papa Francisco a los representantes de la comunidad yazidí exiliada en Alemania, el 24 de enero de 2018.

El pueblo yazidí desplazado de Shariya hace un llamamiento a la comunidad internacional, a los gobiernos y a todas las personas de buena voluntad a:

1. Preservar la memoria histórica del genocidio Yazidi y proteger a todos los sobrevivientes del genocidio que soportan sus efectos durante años.

2. Ofrecer apoyo al Gobierno de Irak y al Gobierno Regional del Kurdistán para que sean devueltos todos los secuestrados a sus familias.

3. Ayudar a reconstruir la cohesión social desgarrada por la violencia perpetrada por el ISIS y promover activamente la reconciliación.

4. Salvaguardar y defender los derechos de los yazidíes como minoría y respetar su identidad.

5. Emprender un trabajo coordinado para erradicar el odio.

Considerando que todavía no se cumplen las condiciones para un regreso seguro, voluntario y digno a su patria, piden a la Unión Europea y a otros gobiernos occidentales que aceleren los procedimientos de asilo para los supervivientes del genocidio yazidí, con especial atención a la reunificación familiar.

El Servicio Jesuita a Refugiados (JRS) lleva trabajando con desplazados internos yazidíes desde octubre de 2014 y en Shariya desde 2016. El JRS acompaña y sirve a los desplazados internos en Shariya mediante visitas familiares y asistencia a los más vulnerables, programas educativos estructurados para niños y jóvenes, educación y formación profesional para adultos, grupos de apoyo para mujeres y apoyo profesional en salud mental y psicosocial.







Press Contact Information
Martina Bezzini
martina.bezzini@jrs.net