Italia: los jóvenes refugiados esperan un futuro pacífico
16 enero 2017

Los refugiados regalaron al P. General Arturo Sosa SJ una imagen de los Reyes Magos, "hombres extranjeros e itinerantes". (Martina Bezzini / Servicio Jesuita a Refugiados)

Roma, 16 de enero de 2017 - Con motivo del Día Mundial de los Migrantes y Refugiados de 2017, muchos refugiados, voluntarios y amigos del JRS Italia - Centro Astalli mantuvieron un encuentro con el P. Arturo Sosa SJ, el recién elegido Superior General de la Compañía Jesús.

El mensaje del Papa Francisco para este día se centró en las niñas y los niños migrantes y refugiados, especialmente vulnerables, que a menudo son invisibles y no se escucha su voz. El Centro Astalli tiene una larga experiencia acompañando a niñas y niños migrantes en diferentes contextos e informó que unos 26.000 menores no acompañados llegaron solos a Italia.

"Significa mucho para mí que el Papa Francisco decidiera dedicar este día a la infancia refugiada", dice Aziz, un refugiado de 20 años de Guinea. Tuvo que abandonar su país cuando tenía 16, y viajó por Malí, luego cruzó Níger, Libia para llegar finalmente a Italia. Aziz y otros cuatro jóvenes refugiados de Afganistán, Albania, Siria y Etiopía compartieron sus emotivos testimonios. Todos eran menores de edad cuando llegaron a Italia.

"Mi padre era tallador de madera en Alepo; podía crear objetos maravillosos a partir de cualquier pedazo de madera. Su trabajo era dar forma a las ideas. Hoy somos como maderas que necesitan cobrar vida", dice Mirvat, una refugiada de Siria. El barrio donde pasó su infancia ya no existe. "Los que destruyeron Alepo también destruyeron los sueños, los recuerdos, los planes y el futuro de toda una generación de jóvenes".

El P. Arturo Sosa SJ habló de su experiencia personal con los desplazados en la frontera entre Venezuela y Colombia. "He visto familias enteras que se vieron obligadas a abandonar todo para salvar sus vidas amenazadas por la injusticia y la violencia, y las niñas y niños víctimas del reclutamiento por parte de los grupos armados. Pero también he sido testigo de la hospitalidad y generosidad de muchas familias que acogieron a los refugiados como hermanos y hermanas en busca de una nueva vida", dijo.

El Padre General ha promovido todos los esfuerzos que aseguren la protección de la vida y la esperanza de las niñas, niños y adolescentes refugiados, y ha apoyado el llamamiento en favor de vías seguras y legales para los refugiados, mejores sistemas de recepción y políticas de inclusión social.

Posteriormente, los refugiados le regalaron una imagen de los Reyes Magos, "extranjeros y hombres itinerantes". Un grupo de refugiados y migrantes de diferentes países compartió luego un mensaje de paz para el mundo y su gente en su lengua materna y ofreció una señal de paz al público.

La reunión concluyó con una oración por los refugiados y desplazados forzosos pronunciada por el P. Sosa.

"Lo único que importa es que nuestro futuro sea de paz y libertad, porque nuestro pasado estuvo marcado por la guerra y la violencia", dice Edelawit, un refugiado etíope que vive en Roma desde que tenía 8 años, y que ahora espera su ciudadanía italiana.

Si bien son necesarias más medidas para garantizar la protección y la seguridad de los jóvenes migrantes y refugiados, la fuerza demostrada por todos los que hablaron sobre reconstruir sus vidas nos da esperanza en un futuro de paz y reconciliación.

- Martina Bezzini, coordinadora internacional de comunicación del JRS






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