Las ONG instan al gobierno de Kenia que reconsidere su intención de cerrar los campamentos de refugiados
10 mayo 2016

Kenia acoge a 600.000 refugiados y solicitantes de asilo en dos campamentos y en asentamientos urbanos. El 56% son mujeres y niños; todos ellos podrían perder sus hogares si el gobierno de Kenia aplica una nueva política por la que cerraría los campamentos y pondría fin a décadas de tradición de acogida a los refugiados. (Angela Wells / JRS)
El reciente anuncio tendrá graves implicaciones para los miles de refugiados y solicitantes de asilo que han encontrado en Kenia un lugar de refugio.

DECLARACIÓN CONJUNTA

Nairobi, 10 de mayo de 2016 - Organizaciones no Gubernamentales (ONG) que proporcionan asistencia a los refugiados en Kenia reconocen la hospitalidad y responsabilidad que el Gobierno de Kenia ha mostrado en las últimas décadas. A pesar de la enorme presión económica y social, Kenia sigue acogiendo a cerca de 600.000 refugiados y solicitantes de asilo procedentes de países vecinos, mayoritariamente de Somalia y Sudán del Sur. El conflicto de Burundi también ha dado lugar a una afluencia de refugiados del país al campamento de Kakuma. El cincuenta y seis por ciento de la población actual de refugiados en Kenia está formado por mujeres, niños y jóvenes particularmente vulnerables a la explotación y al abuso durante el desplazamiento. La aceptación de refugiados en Dadaab, Kakuma y de los que viven en áreas urbanas es un reflejo de las buenas prácticas y gestos mostrados por el Gobierno de Kenia y las comunidades de acogida en los últimos años.

Sin embargo, nosotros, los abajofirmantes, consideramos desafortunada la postura del Gobierno de Kenia, según el comunicado emitido por el Ministerio del Interior el 6 de mayo de 2016, de disolver el Departamento de Asuntos para los Refugiados (DRA) y que indica que esto será seguido del cierre de los campamentos de Dadaab y Kakuma en el menor tiempo posible. El reciente anuncio tendrá graves implicaciones para los miles de refugiados y solicitantes de asilo que han encontrado en Kenia un lugar de refugio, a saber:

  • La directiva de cerrar los campamentos viola el principio general de repatriación voluntaria de los refugiados que viven en Kenia de regresar de una manera segura y digna a sus países de origen. Además, la directiva es un paso atrás en los avances logrados hasta ahora en los procesos de repatriación.
  • Kenia, en los últimos años, ha sido reconocida como santuario para las personas que buscan refugiarse de los conflictos y los desastres medioambientales. El cierre de los campos de refugiados supondrá un aumento de los riesgos de protección para los miles de refugiados y solicitantes de asilo - la mayoría de los cuales son mujeres, niños y menores no acompañados. La actual situación humanitaria en Somalia y Sudán del Sur sigue siendo muy grave y frágil. Somalia se enfrenta a la sequía y a otros riesgos de seguridad que probablemente se traducirán en un aumento del desplazamiento y la vulnerabilidad. En Sudán del Sur, a pesar del regreso de su vicepresidente, Riek Machar, a Juba, un paso positivo para poner fin al conflicto actual en el país, la crisis humanitaria está lejos de haber terminado. En la actualidad, los desplazamientos siguen tanto a nivel interno, como hacia los países vecinos y la situación podría exacerbarse por el retorno forzoso de los refugiados de Kenia.
  • El Departamento de Asuntos para los Refugiados (DRA), según lo establecido por la Ley de Refugio de 2006, presta servicios muy importantes, entre los que se incluyen el registro de refugiados, la expedición de documentos de identidad para los refugiados y salvoconductos, la gestión de los campos de refugiados, centros de acogida y de tránsito y la coordinación de la prestación de servicios a los refugiados y solicitantes de asilo. La disolución del DRA creará de inmediato una situación crítica en la prestación de servicios y un vacío en la coordinación de los refugiados y la gestión de los asuntos de los refugiados que podrían socavar la seguridad nacional. Además, el DRA juega un papel extremadamente importante en el actual proceso de repatriación voluntaria bajo el Acuerdo Tripartito; la decisión de disolver un actor tan importante podría estancar este proceso.

Reconocemos las preocupaciones planteadas por el Gobierno de Kenia en cuanto a la necesidad de reforzar la seguridad en el país, ya que la seguridad es una parte integral de cualquier nación y como lo es proporcionar un entorno propicio al asilo. Por todo ello, pedimos que

  • la comunidad internacional proporcione apoyo financiero previsible y suficiente a los programas de refugiados en Kenia, incluyendo el apoyo al Gobierno de Kenia y, en concreto, al DRA para realizar sus funciones;
  • el Gobierno de Kenia continúe con su enfoque de seguridad más sostenible impulsando reformas de la policía y la mejora de la policía de proximidad y de la propiedad en particular en los campos de refugiados y las comunidades de acogida con el fin de facilitar un intercambio de información puntual, la reducción y respuesta a las amenazas a la seguridad;
  • el Gobierno de Kenia siga manteniendo la protección y los derechos de los refugiados propensos a ser víctimas de violaciones de derechos humanos y, especialmente, a los grupos vulnerables como mujeres y niños; un cierre repentino de los dos campamentos significaría una catástrofe para la región en los países vecinos, especialmente Uganda, Tanzania y Etiopía, que ya están soportando enormes flujos de refugiados;
  • las soluciones duraderas deben informar durante el retorno de la seguridad a largo plazo, la protección, la libertad de movimiento, el acceso a los servicios básicos y las oportunidades de medios de subsistencia disponibles para los retornados y comunidades de acogida; las leyes de refugiados están siendo objeto de ataques, especialmente en Europa; Kenia no debe seguir ese camino, sino continuar acogiendo a los refugiados mientras se consigue más apoyo para hacerlo de la comunidad internacional;
  • la comunidad internacional debería ampliar sus cuotas de reasentamiento para los refugiados procedentes del Cuerno de África con el fin de complementar las estrategias de retorno y de integración, así como compartir la carga de acoger a los refugiados, bajo la tutela del Gobierno de Kenia;
  • el Gobierno de Kenia apoye el diálogo al respecto con otros actores clave sobre esta decisión, en un intento de facilitar soluciones sostenibles a la situación actual de los refugiados en Kenia.

La comunidad de ONG se compromete a seguir apoyando al Gobierno de Kenia en la búsqueda de soluciones sostenibles y a largo plazo para los refugiados. Por consiguiente, instamos al Gobierno a retirar la directiva de disolver el Departamento de Asuntos para los Refugiados y reconsiderar su intención de cerrar los campamentos de refugiados en el país, manteniendo su buen historial en cuanto a sus obligaciones de acoger a los refugiados y solicitantes de asilo.

Para más información, contacte

Angela Wells, Responsable de Comunicaciones del JRS África Oriental, angela.wells@jrs.net,+254 715 33 2035


Nota a la redacción

Los programas de Servicio Jesuita a Refugiados se llevan a cabo en 45 países ofreciendo asistencia a refugiados en campamentos y ciudades, a personas desplazadas dentro de sus propios países, solicitantes de asilo en ciudades, y personas recluidas en centros de detención. Las principales áreas de trabajo son el área educativa, la asistencia de emergencia, la atención médica, las actividades de subsistencia y los servicios sociales.

Firmantes

ActionAfricaHelp
Danish Refugee Council
Heshima Kenya
International Rescue Committee
Jesuit Refugee Service
Lutheran World Federation
Norwegian Refugee Council
OXFAM
Refugee Consortium of Kenya
Save the Children
World Vision



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Jacquelyn Pavilon
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