Kenia: las bicicletas facilitan las terapias en el campamento de Kakuma
09 febrero 2015

Los asesores, entre estos muchas mujeres, caminan largas distancias a través de lo que en esencia sería una gran ciudad para llegar a las familias refugiadas que necesitan atención psicosocial. Las bicicletas les permiten viajar con mayor rapidez y seguridad por Kakuma y llegar a muchas más familias. (Christian Fuchs / Servicio Jesuita a Refugiados)
El programa de asesoramiento entre iguales sirve al mismo tiempo para desarrollar las habilidades de liderazgo de estos consejeros para mejorar su propia comunidad.
Roma, 9 de febrero de 2015 – El campamento de refugiados de Kakuma acoge a más de 170.000 refugiados, poblaciones que, en su mayoría, han huido de la viulencia y la hambruna en Somalia y de Sudán del Sur. El Servicio Jesuita a Refugiados (JRS) ha estado ofreciendo sus servicios en Kakuma desde 1994 y, actualmente, es la única organización que ofrece apoyo psicosocial en el campamento.

Los refugiados que llegan a Kakuma tienen por cubrir necesidades físicas, materiales y psicológicas básicas para su supervivencia. La afluencia de cada vez más refugiados a los campos, ha provocado un aumento de los casos de traumas y otros problemas psicológicos.

Como parte de los servicios psicosociales del JRS en Kakuma, 540 refugiados sirven como terapeutas a más de 2.000 refugiados como ellos. Aparte de la atención directa que se ofrece a los usuarios, el programa de asesoramiento entre iguales sirve al mismo tiempo para desarrollar las habilidades de liderazgo de estos consejeros para mejorar su propia comunidad. Esto coincide con la misión del JRS de acompañar- trabajar con en vez de para los refugiados - empoderándoles para dirigir sus propias comunidades y transformar su propia realidad.

Uno de los mayores problemas que tienen estos consejeros locales, en particular las mujeres, es la falta de seguridad cuando viajan a lo largo y ancho del extenso campo de refugiados. Tienen que recorrer largas distancias para llegar hasta las familias refugiadas que necesitan atención psicosocial. Las bicicletas les permiten viajar más rápidamente, con más seguridad y llegar a muchas más familias en Kakuma.

"Desde que recibí la nueva bicicleta, las sesiones de asesoramiento son más efectivas en términos de tiempo, y [muchas] sesiones ya no se cancelan o demoran. Me emocionó recibir la bicicleta porque ha hecho que me facilita mucho el trabajo ", dice el consejero del JRS, Kavi Moran.

Una subvención de la Fundación Loyola permitió al JRS comprar 69 bicicletas para estas y estos consejeros el año pasado. De esta manera, el personal del JRS puede atender a los miembros de la comunidad con mucha más facilidad. Además, al reducirse el tiempo de viaje, el personal puede trabajar con más usuarios.

Las bicicletas también permiten a nuestro personal (facilitadores) que llevan a cabo terapias de grupo comunitario, orientación familiar... y sesiones de sensibilización transportar agua para los usuarios", dijo Haron Bilal, supervisor de asesorías del JRS en Kakuma.

"Por un lado, nos ha ayudado realmente porque ahora es fácil llegar a las diferentes comunidades en diferentes partes del campamento para atenderles; antes no podíamos llegar hasta ellos por la distancia; por otro, nos ha permitido supervisar diferentes áreas del campo, que también necesitan nuestra ayuda, a las que hasta ahora no podíamos llegar", dijo Monicah Atiek del JRS.

Aparte de las terapias personales y de grupo, el JRS en África Oriental gestiona unos equipamientos especializados en la protección de mujeres y niñas y niños víctimas de la violencia sexual y de género (VSG) y lleva a cabo un programa de salud mental que proporciona educación y formación en habilidades para la vida a los refugiados con problemas de aprendizaje.






Press Contact Information
James Stapleton
international.communications@jrs.net
+39 06 69 868 468