Chad: Invertir en la educación de las niñas

 
Los programas educativos en Chad alientan a las mujeres jóvenes a permanecer en la escuela. (Joseph Thera/JRS)

 

Iriba, 11 de octubre de 2016 - En el Chad, las tradiciones socioculturales y los roles de género limitan las oportunidades de educación a las niñas refugiadas. El matrimonio infantil y el matrimonio forzado son una práctica muy habitual, haciendo que muchas niñas de la escuela secundaria abandonen sus estudios precozmente. Las niñas también son las encargadas de tareas domésticas como recoger agua, trabajar para la familia, y cuidar de los niños. Estas responsabilidades, junto con las presiones sociales y familiares son la causa de las altas tasas de deserción escolar que no se ven en los chicos.

Muchos refugiados en el Chad llegaron huyendo del conflicto y del genocidio en Darfur [en el vecino Sudán] hace más de una década. Con el rebrote de la violencia, que provocó una nueva afluencia de refugiados de Darfur al Chad, en 2013 y 2014, son pocas las esperanzas de que alguna vez puedan volver. Este largo conflicto ha hecho que muchas niñas y niños solo conozcan la vida en el campamento. Es de vital importancia proporcionarles educación con el fin de evitar que surja una generación perdida.

El Servicio Jesuita a Refugiados ha servido a los refugiados en el este de Chad desde 2006, y ofrece diferentes niveles de educación en ocho campamentos. Si bien, aproximadamente, la mitad de los estudiantes en las escuelas del JRS en Chad son mujeres, la disminución de la asistencia a la escuela y la elevada tasa de abandono entre las niñas en secundaria es muy común en toda la región. En tres escuelas secundarias en las que trabaja el Servicio Jesuita a Refugiados (JRS), solamente 72 de las 248 niñas inicialmente matriculadas culminaron el año escolar. Más del 70% de ellas se retiró antes de terminar.

"Cuando se casan, estas jóvenes suelen tener que dejar a su familia, sus amigos y su comunidad y trasladarse a la casa del esposo. Se interrumpen sus estudios, se elimina cualquier otra fuente de apoyo social y la educación", dice Radia, una estudiante de segundo año de la escuela secundaria de Iriba, uno de los campamentos de refugiados en el Chad. Ella es testigo de primera mano de las nefastas consecuencias de los matrimonios infantiles y los matrimonios forzados.

Con el matrimonio infantil existe un alto riesgo de complicaciones de salud durante y después del embarazo, tanto para las niñas como para sus bebés. Estas niñas a menudo carecen de la madurez física y del conocimiento adecuado de la maternidad. Después del matrimonio, las niñas también están sujetas al aislamiento y, a menudo, sufren de abusos y padecen problemas de salud mental.

Mantener a las niñas en la escuela las mantendrá sanas y salvas, les dará la oportunidad de una vida mejor, a la vez que repercutirá en beneficio del desarrollo de la comunidad y la sociedad. La educación de las niñas se traduce en el crecimiento económico, la reducción del VIH / SIDA, y unas familias en general más saludables. El personal del JRS incorpora plenamente este conocimiento en su estructura educativa y planes de estudio y toma medidas adicionales para hacer un seguimiento del bienestar de las niñas para garantizar que permanezcan en la escuela. El JRS imparte programas específicos como el de Gestión de la Higiene Menstrual, proporcionando a las niñas kits de educación para la salud y la higiene con el fin de darles el conocimiento adecuado para mantenerse saludables.

El JRS cree que las niñas refugiadas en el Chad necesitan apoyo para continuar y terminar sus estudios. Al contar con muchas madres jóvenes entre sus estudiantes, el JRS tiene abierta una guardería para que puedan asistir a clase. Es importante para la organización que todo el mundo, incluyendo personal, maestros, y familia, participe en el fomento de un entorno seguro y de apoyo para que las niñas crezcan y aprendan. Las clases de alfabetización animan a las niñas a asistir a la escuela secundaria y asumir papeles de liderazgo en sus comunidades.

Radia pide al mundo que actúe: "Le pido a mis padres, a todos los miembros de la comunidad y al mundo que se unan para luchar contra el matrimonio precoz y el matrimonio forzado, con el fin de dar a todas las niñas la oportunidad de crecer normalmente y tomar sus propias decisiones".

Radia, estudiante de escuela secundaria 
Joseph Thera, coordinador del proyecto de escuela secundaria del JRS Chad 
Sarah Morsheimer, asistente de comunicación internacional del JRS 




Rumanía: el JRS ayuda a un refugiado iraquí a encontrar un tratamiento médico y recuperar la esperanza

 
Mohamad sonríe en su cama de hospital después de la segunda operación para reparar su pierna dañada en Bucarest, Rumania (Foto: Gabriel Ilias / JRS Rumanía).

 

Bucarest, 24 de octubre de 2016 – Mohamad es un adolescente iraquí que buscó refugio en Rumanía cuando tenía 15 años. Huyó del prolongado conflicto en su país, que aún sigue hoy en día, tal y como informa la prensa internacional. Durante un ataque, asesinaron a sus padres frente a él. Mohamad recibió varios disparos en una pierna, pero una cirugía realizada en precarias condiciones en un hospital de Irak empeoró la situación de sus heridas.

En 2014, el JRS Rumanía estaba llevando a cabo un proyecto del Fondo Europeo para los Refugiados mediante el cual ofrecía asistencia social a los refugiados en todo el país. Allí, viajaron a Giurgiu donde conocieron a Mohamad en un centro de recepción de la Inspección General para la Inmigración. 

El equipo del JRS quedó impresionado con su historia y conmocionado por esas heridas que constantemente supuraban impidiéndole caminar. El JRS Rumanía le buscó y consiguió la necesaria atención médica, pero su situación iba de mal en peor. Hacía falta actuar para evitar que le amputaran la pierna. El JRS Rumanía insistió una y otra vez ante las autoridades para que Mohamad pudiera ser transferido a Bucarest para un tratamiento médico.

Por lo pronto, el JRS Rumanía consiguió los fondos necesarios (unos 2.000 euros) para una cirugía en un hospital privado que le podía atender adecuadamente. El 8 de febrero de 2016 le hicieron una endoprótesis en la arteria poplítea. La intervención médica fue un éxito y los doctores recomendaron un tratamiento antiplaquetario y rehabilitación médica.

En su cama del hospital, dos días después de la operación, Mohamad dijo: "Quiero dar las gracias a toda la gente que me ha ayudado. Gracias a quienes compartieron mi historia, explicando al mundo que también somos personas. Gracias al doctor Burnei por operarme. Gracias a Bursa Binelui (la plataforma online para la campaña de captación de fondos) y a la gente que donó. Porque gracias a ellos mi pierna ya está bien. Gracias, gracias…"

La responsable legal del JRS Rumanía, Luiza Mutu, que siguió de cerca el caso de Mohamad dijo: "La primera vez que me encontré con Mohamad vi a un niño asustado y sufriendo, pero que no había perdió la esperanza. A medida que su situación mejoraba, vi como poco a poco iba transformándose de niño a un adolescente con la esperanza de una vida normal. Hemos dado el primer paso ayudándole a alcanzar su sueño de una vida como la de los demás, pero aún nos quedan muchos pasos difíciles por delante. Me satisface que la primera cirugía fuera un éxito y solo le deseo que sea feliz".

La primera cirugía reparó los vasos sanguíneos de su pierna herida y una segunda intervención arregló recientemente el hueso y los ligamentos. En un futuro serán necesarias otras cirugías para reconstruir parte de los ligamentos y tejidos para que Mohamad pueda usar su pie y caminar sin problemas.

En junio de 2016, el JRS Rumanía puso en marcha una campaña de captación de fondos en la plataforma online Bursa Binelui con el fin de recoger el dinero necesario para la cirugía, mientras su personal seguía acompañando a Mohamad.

Hoy, Mohamad está fuera del hospital y ya regresó a Giurgiu, donde vive en una casa de acogida. Ya le han quitado y remplazado la primera escayola, y seguirá con la segunda durante uno o dos meses más. Luego, entrará en el programa de recuperación y se espera que empiece a caminar de nuevo en los próximos meses. Ahora que las cirugías han terminado, él está muy feliz. Y espera a la siguiente ronda de terapias para, en un futuro, volver a caminar libremente.

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Contextualización:

El JRS Rumanía no cuenta con un proyecto especial de acompañamiento de menores, pero ofrece ayuda donde hay emergencias, tal y como es el caso de Mohamad. Por desgracia, en la actualidad no hay estadísticas sobre menores no acompañados. En Rumanía, la cifra total de nuevos solicitantes de asilo para el pasado año fue de 522, según los registros de las estadísticas de la Inspección General para la Inmigración.

Artículo escrito por el responsable de fundraising del JRS Rumanía, Gabriel Ilias.




Europa: la externalización de las responsabilidades con los refugiados

 
Una joven desplazada interna sursudanesa de otra parte del condado de Maban se ha establecido con su familia en un asentamiento informal de desplazados internos en Maban, Sudán del Sur. En el condado de Maban, una de cada 10 personas se encuentra desplazada (Andrew Ash / Jesuit Refugee Service).

 

Berlín, 20 de Octubre de 2016 – El JRS Europa, una de las 90 organizaciones que forman parte del Consejo Europeo para los Refugiados y Exiliados (ECRE), apoya y comparte la siguiente declaración emitida en el marco de la asamblea general de ECRE en Berlín.

ECRE, una alianza de 90 organizaciones de 38 países que protegen los derechos de los refugiados en toda Europa, expresa su profunda preocupación por el creciente énfasis de Europa en la externalización del control migratorio, que ha pasado ahora a centrar la atención. La UE está externalizando sus responsabilidades en la protección de los refugiados e incentiva económicamente a otros países para que impidan que los refugiados lleguen a Europa. Llegar a acuerdos con países con un triste historial de derechos humanos no es una respuesta a las causas fundamentales por las que la gente huye, y deja a los refugiados a merced de situaciones que amenazan sus vidas, declaró ECRE en su Conferencia General Anual, en Berlín.

Acuerdos como el firmado entre la UE y Turquía no pueden ser un modelo de lo que hace la UE en materia de protección de los refugiados. Está claro que el acuerdo está fallando en lo más básico: el respeto a los derechos humanos de las personas que huyen de la guerra y la persecución. Las políticas de externalización de la UE no solo ocultan a los refugiados, sino también las violaciones de los derechos humanos contra ellos. ECRE considera fundamental contrarrestar esta peligrosa tendencia mediante el apoyo a los derechos humanos como un objetivo clave de toda la acción exterior europea.

"La UE es ahora un actor diplomático mundial, así como el mayor donante del mundo y un actor principal en el sector humanitario. Europa tiene el poder normativo para mejorar significativamente la situación de los refugiados", dice Catherine Woollard, secretaria general de ECRE. "Se podría hacer mucho más para asegurar la protección de los refugiados en las regiones de origen, promoviendo la estabilidad, la resiliencia y los derechos humanos. Pero nunca como una alternativa al derecho de asilo en Europa".

ECRE tiene serias dudas de que este enfoque de acuerdos sea efectivo. Y, en general, la credibilidad y la identidad de Europa dependen de que sea fiel a sus valores. En conjunto, por lo tanto, Europa debe asumir su justa parte de responsabilidad global en la protección de los refugiados.



Europa: La gestión de las migraciones va de la mano de la justicia social, dice el director del JRS África Oriental

 
Un adolescente eritreo toca un instrumento tradicional en el Centro Juvenil del JRS en Mai Aini, Etiopía. Muchos varones jóvenes del campamento han sufrido graves violaciones de los derechos humanos en su viaje para llegar a Europa

 

Berlín, 20 de Octubre de 2016 - Más allá de la llamada "crisis de los refugiados" en Europa, los países limítrofes con otros en conflicto en todo el mundo están bajo la presión creciente de hacerse cargo de las personas que llegan. Los intentos de los legisladores de responder a los refugiados de una manera coordinada y digna nunca han sido tan importantes como ahora para garantizar el respeto a los derechos de los refugiados.

Este fue el mensaje que el P. Endashaw Debrework SJ, director del Servicio Jesuita a Refugiados de África Oriental, transmitió ayer a la Comisión de Cooperación y Desarrollo Económico del Parlamento alemán en un discurso que pronunció en Berlín sobre migraciones, desarrollo y justicia social desde una perspectiva africana.

En su presentación ante los diputados alemanes, el Padre Debrework se hizo eco de las voces de los refugiados provenientes de proyectos del JRS en África oriental, donde el JRS ofrece educación, asistencia psicosocial, subvenciones para microempresas, y suministra bienes de emergencia en cinco países.

Aplaudió los pasos dados por los gobiernos europeos para responder a la migración masiva, mostrando un agradecimiento especial a Alemania, que abrió sus puertas a un millón de refugiados en 2016. También alentó a los parlamentarios a "dar prioridad a los derechos humanos y la justicia" a la hora de concebir y promover políticas de migración con los países africanos.

Enfatizó que "financiar países con atroces historiales de violación de los derechos humanos para que detengan la migración (como Sudán, Egipto o Eritrea) solo perpetúa los ciclos de abuso y represión que hacen que las personas lo primero que hagan sea huir".

Así mismo, dijo, cuando la ayuda y los acuerdos comerciales están supeditados a la recepción de refugiados o migrantes o su devolución a un país de persecución, muchas vidas corren peligro, sobre todo cuando ese retorno es involuntario.

"Cuando las naciones europeas, reconocidas por su respeto a los derechos humanos, comienzan a enviar de regreso a los refugiados... se está enviando un mensaje a los países del Sur", dijo haciendo referencia a las recientes decisiones del gobierno de Kenia de enviar a cientos de miles de somalíes de vuelta a su país devastado por la guerra.

"Nos tememos que la mayoría de estos retornos no serán voluntarios y darán lugar a más violaciones de los derechos humanos... También sospechamos que muchas de estas personas irán a otra parte, tal vez se unirán a los que emigran a Europa".

El Padre Debrework pasó, seguidamente, a proponer cinco enfoques a los responsables políticos europeos que tratan de mejorar los mecanismos migratorios en África, entre los que destacó el desarrollo sostenible de la comunidad, la integración en los países de primer asilo, vías seguras y legales, retorno voluntario y misiones de búsqueda y rescate.

En primer lugar, hizo hincapié en que la ayuda al desarrollo debe centrarse en la creación de puestos de trabajo en los países de origen de las migraciones, así como en la promoción de la integración de los refugiados en sus primeros países de asilo.

"La integración local en el primer país de asilo de los refugiados, que, por lo general, es uno cerca de casa, es una situación ideal. Hemos visto que este modelo funciona con éxito en Uganda, cuyas puertas están abiertas a los refugiados y donde se les anima a trabajar, estudiar y, en última instancia, a contribuir a sus comunidades anfitrionas...

Uganda es una anomalía, ya que la mayoría de naciones aplican estrictas restricciones laborales, de documentación y de movimiento que les hacen imposible rehacer sus vidas y provocan que se vayan de nuevo".

También destacó la importancia de invertir en los países que salen de conflictos y en la promoción de la paz para que los refugiados puedan volver a casa algún día de forma duradera y voluntaria.

"En tanto que guerras sin sentido se siguen librando en lugares como Sudán del Sur, Somalia y Siria,  el retorno no está en la cabeza de la mayoría... En los países que realmente están en un postconflicto se deben realizar inversiones adecuadas en infraestructuras. Los refugiados necesitan hogares, empleos, escuelas y leyes justas para volver".

A continuación el Padre apremió a Alemania a seguir con su modelo de reasentamiento y a trabajar con otros países europeos para garantizar otras vías seguras para los refugiados mediante la reunificación familiar y visados humanitarios.

"Esto salvará vidas, al disuadir a los refugiados de poner sus vidas en manos de traficantes de personas. Esto reducirá el censo del cementerio del Mediterráneo y del Sahara. Nada justifica que un esposo pierda a su esposa por culpa de los traficantes de órganos en los desiertos de Egipto o que unos padres vean morir ahogados a sus hijos en el Mediterráneo, cuando lo que estas familias buscan el derecho a la protección internacional que, como ya hemos acordado, merecen".

Al fin y al cabo, dijo, la comunidad internacional no debe dejar que el miedo y la intolerancia se interpongan en el camino del rescate de los afligidos y acojan a los desplazados.

"Por favor, recuerden que cuando los inmigrantes llegan a las costas de Europa lo hacen porque no pueden disfrutar de una vida digna y segura (en el continente africano). Debemos trabajar juntos para encontrar maneras innovadoras de hacerles un espacio - ya sea en Berlín o en Nairobi, París o Addis Abeba... les aseguro que los refugiados contribuyen a nuestras sociedades en África y también lo harán en las de ustedes.

A pesar de la conmoción que nos provocan los barcos que naufragan pase, y que los periodistas se vayan, tenemos que recordar que antes que su nacionalidad o solicitud de asilo o documentos, los refugiados son seres humanos. Mostremos nuestro amor con rescates, nuestra compasión con acciones, nuestra solidaridad con refugio".

 

Para más información, póngase en contacto con:

Angela Wells, responsable de comunicaciones del JRS África Oriental,

angela.wells@jrs.net



  JRS DISPATCHES es un servicio de la oficina internacional del Servicio Jesuita a Refugiados - Jesuit Refugee Service, 00193 Roma, Italia. E-mail: international.communications@jrs.net; JRS on-line: http://www.jrs.net; Director: Thomas H Smolich SJ; Editor: Martina Bezzini; Traducción: Carles Casals (español), Nicole Abbeloos (francés), Simonetta Russo (italiano), Chiara Peri (italiano).

Invertir en la educación de las niñas [Dispatches no. 400]
Editor: Martina Bezzini