Soluciones duraderas
Apoyo a la repatriación voluntaria, a la integración en los países de asilo o al reasentamiento en terceros países

El JRS busca soluciones duraderas para todos los refugiados, especialmente para aquellos que se hallen en situaciones prolongadas. Promovemos la repatriación voluntaria y nos oponemos a los intentos de repatriación de refugiados de forma prematura o involuntaria. La reubicación de los refugiados de Bután y el futuro de los refugiados de Sri Lanka en Tamil Nadu son ejemplos de situaciones preocupantes. En ambos casos, el personal del el JRS sigue volcado en analizar los progresos hacia soluciones duraderas.

Estamos en diálogo con ACNUR y con los gobiernos para garantizar que se respeten los derechos y las aspiraciones de los refugiados y que su protección no quede comprometida.

La prolongada situación de los refugiados butaneses en Nepal – un grupo al que no se le permitió ni regresar a Bután ni integrarse en la sociedad nepalí – y la consiguiente fatiga de los donantes, forzó a los refugiados a buscar una solución duradera. En 2007, comenzó un proceso de reubicación en terceros países – EE.UU., Australia y Canadá, entre otros – organizado por ACNUR y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

El JRS Europa y el JRS EE.UU urgieron a los gobiernos a proveer oportunidades de reubicación para los butaneses. Como resultado de esta campaña, para finales de 2014, 93.000 de los 107.810 refugiados habrán sido reasentados en terceros países. El JRS seguirá explorando opciones de repatriación voluntaria y de integración en la sociedad nepalí para los 15.000 restantes.

La incidencia política del JRS EE.UU., logró convencer al gobierno norteamericano a ofrecer fondos para que todos los niños butaneses puedan completar los últimos dos años de educación secundaria, una oportunidad que antes se reservaba a unos pocos.

A principios de los 90, el JRS ayudó a la repatriación de refugiados camboyanos y a su reintegración en la sociedad tras su regreso de los campos de Tailandia. Se ofreció asistencia física - alojamiento y enseres materiales – y se fomentó la construcción de relaciones estrechas en los pueblos con el objetivo de que trabajaran juntos y reconstruyeran la confianza.