Protección
Defensa del derecho a no ser repatriado forzosamente

El JRS defiende el derecho humano fundamental de los refugiados, desplazados o apátridas a no ser devueltos contra su voluntad a un país donde podrían ser objeto de persecución. A más largo plazo, la organización ayuda a los refugiados a encontrar soluciones adecuadas y duraderas, como la repatriación voluntaria, la integración en los países de asilo o el reasentamiento en terceros países.

El JRS aboga por los refugiados e inmigrantes forzosos cuya precaria situación jurídica sólo les ofrece una protección condicional o temporal ante la amenaza de la deportación. Hacemos un llamamiento a los gobiernos para proteger a aquellos en riesgo de retorno forzoso hasta que su situación jurídica se resuelva.

Nos oponemos a la devolución de las personas con estatuto de refugiado o de quienes claramente necesitan protección internacional, y documentamos y denunciamos los casos que se producen, como el de los uigures retornados por la fuerza a China desde Camboya en diciembre de 2009. Promovemos leyes de asilo justas, el derecho a un proceso imparcial en demandas de asilo, y la aplicación de medidas de protección como las previstas en el Convenio Europeo contra la Tortura.

El JRS también trabaja para prevenir y afrontar los riesgos derivados de la condición de apátrida, mediante actividades de incidencia política dirigidas a los distintos niveles de gobierno, a la ONU y a las comunidades de refugiados. Dicha incidencia política incluye la identificación y eliminación de obstáculos ante la expedición de documentos como los certificados de nacimiento.

  • En la práctica
En la práctica – las repuestas del JRS

En Papúa Nueva Guinea, por ejemplo, muchos niños refugiados no tienen certificados de nacimiento, resultando difícil demostrar su identidad, con el consiguiente riesgo de convertirse en apátridas. Los niños dominicanos de origen haitiano se enfrentan a este mismo problema, negándoseles el acceso a las escuelas y a otros servicios básicos.

El JRS Alemania apoya a otras ONG que participan en el seguimiento de las operaciones de retorno forzoso en los principales aeropuertos de Düsseldorf, Frankfurt y Hamburgo, tras la muerte de varias personas durante su repatriación forzosa. Los observadores independientes actúan como persona de contacto para las familias e informan a un comité estatal y a las ONG de los problemas que puedan surgir como resultado del retorno forzoso.

El JRS ofrece asistencia jurídica a los solicitantes de asilo en muchos países de Europa, Asia, América Latina y África. También pedimos un mejor acceso a la determinación del estatuto de refugiado y procedimientos más rápidos. Ambos son esenciales para mejorar la protección de los refugiados y para permitirles encontrar trabajo legal y acceder a servicios básicos, disfrutando así de mejores condiciones de vida.

En muchos países de América Latina, las instituciones encargadas de la determinación del estatuto de refugiado están centralizadas, lejos de las áreas en las que viven los solicitantes de asilo. En las zonas fronterizas de Venezuela, Panamá y Ecuador, el JRS presta asesoramiento jurídico, realizando un seguimiento de los casos durante todo el procedimiento.

En 2009 y 2010, el JRS colaboró en Ecuador con ACNUR y con el gobierno en un proceso masivo de regularización de 27.000 refugiados colombianos. En la actualidad, el JRS hace campaña para que las buenas prácticas surgidas de este proceso sean incluidas en futuros procedimientos.

El gobierno de Camboya ha implementado recientemente su propia legislación nacional en materia de estatuto de refugiados. En conformidad con las nuevas normas, el JRS Camboya garantiza que a los solicitantes de asilo cuya petición ha sido rechazada se les explique el porqué de esta negativa, y que tengan la oportunidad de recurrir la sentencia.