Desplazados internos
Derechos fundamentales para los más vulnerables

En los últimos años, el número de desplazados internos ha aumentado significativamente, alcanzando en 2010 un total estimado de 26 millones. El JRS trabaja con desplazados en Sudán del Sur, República Democrática del Congo (RDC), Chad, República Centroafricana, Colombia, Indonesia, Sri Lanka y Timor Oriental, proporcionando educación, apoyo psicosocial, consolidación de la paz, acompañamiento pastoral, formación en técnicas agrícolas modernas y mediación en disputas por la tierra y otras áreas de conflicto.

A través de su presencia en los campos de desplazados, el JRS tiene como objetivo garantizar el acceso a vivienda, alimentación, asistencia médica y educación con especial atención a las necesidades básicas de los más vulnerables. También formamos a líderes de la comunidad para abogar por las necesidades de los desplazados internos con el fin de garantizar su seguridad en los lugares de retorno.

A nivel internacional, el JRS persigue activamente una respuesta global más contundente a las emergencias que ocasionan desplazamientos internos, a través del seguimiento de los clusters (grupos sectoriales) de asistencia a los desplazados internos, y apoyando las actividades del ACNUR en este ámbito tan importante.

  • En la práctica
En la práctica

El JRS Zimbabue centra su esfuerzo en erradicar el abandono escolar infantil, ofreciendo asistencia con el material y los costes relacionados con la educación, como uniformes y libros. Peter Sibekwazi (seudónimo), alumno de 13 años, dice: "Habría abandonado la escuela sin vuestra ayuda."

El JRS está presente en Kivu Norte (RDC) en los asentamientos de desplazados internos, prestando servicios y acompañamiento a los más vulnerables. A través de la alfabetización de adultos y los programas de educación no formal, se busca desarrollar las habilidades de los más marginados, con actividades como costura o cestería. Igualmente se proporciona apoyo en las escuelas locales, cerca de los campamentos.

El JRS EE.UU. publicó un documento, basado en testimonios directos, que recoge las necesidades de los desplazados internos colombianos, recalcando la importancia de aumentar la financiación humanitaria en Colombia y reducirla del presupuesto militar. Como resultado de la incidencia política ejercida por una coalición de la que forma parte el JRS EE.UU., este país redujo en un 30% su apoyo financiero al ejército colombiano y aumentó su ayuda humanitaria en un 25%.