via todas las campanas


El Servicio Jesuita a Refugiados en Alepo trabaja junto a la Sociedad de la Media Luna Roja Palestina y con el ACNUR para distribuir ayuda alimentaria y otros artículos básicos a las familias desplazadas en el área de Mahalej-Jibreen. (Servicio Jesuita a Refugiados)

Beirut, 23 de diciembre de 2016 - La escalada de la violencia con el continuo bombardeo de Alepo (tanto en la parte oriental como occidental) durante la mayor parte de los últimos meses ha sido motivo de gran preocupación para el Servicio Jesuita a Refugiados.

Aunque no estamos en condiciones de dar cifras, los informes sobre el terreno nos indican que, en las últimas semanas, ha habido numerosas muertes y muchos más heridos. Alepo, históricamente una gran ciudad, hoy está abrumada y brutalizada y, en su mayoría, en ruinas.

Hemos sido testigos de la afluencia de miles de civiles que huían de los barrios orientales hacia la parte occidental de Alepo y a otras zonas 'más seguras' de Siria. Como la mayoría de las personas desplazadas por la fuerza, tuvieron que huir dejando atrás todas sus posesiones materiales. Todos llegan a estas zonas "más seguras" en condiciones desesperadas.

Las personas desplazadas no han tenido prácticamente ningún acceso a una atención médica que necesitan desesperadamente. Las mujeres y los niños son los que más sufren. La llegada de un inclemente y frío invierno hace sus vidas aún más aciagas.

El JRS Siria y, en particular, el JRS en Alepo, han estado respondiendo de maneras diferentes a las necesidades de los desplazados y de otros afectados. Trabajan junto a otras ONG locales, evaluando las necesidades, proporcionando mantas y otros artículos de lana, alimentos y suministros médicos, para los más necesitados de entre los desplazados. El equipo del JRS en Alepo ha ido ampliando su área de trabajo a pesar de los grandes riesgos para ellos y sus familias.

El JRS ha sido coherente a la hora de condenar todas las formas de violencia. Hacemos una vez más un llamamiento a todas las facciones involucradas para que el actual cese de hostilidades sea permanente. Pedimos asimismo a los involucrados que garanticen una salida segura y protección a toda la población civil y que se les asegure un fácil acceso a la ayuda humanitaria.

Sobre todo, esperamos y rezamos por una paz inmediata y duradera: para el pueblo de Alepo y para toda Siria.

- P. Michael Zammit SJ, Director Regional del JRS Oriente Medio