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Laila muestra sus dibujos dando a conocer las obras del JRS en Baalbek, Líbano. (Cedric Prakash SJ / El Servicio Jesuita a Refugiados)

Beirut, 21 de diciembre de 2016 - Al-Zabadani es una hermosa y popular aldea de las colinas en el sudoeste de Siria, no lejos de la frontera del Líbano. Durante casi cinco años, ha sido el campo de batalla entre los rebeldes y el ejército sirio. Muchos de los habitantes de esta pintoresca población, ahora devastada, han buscado refugio en otras zonas más seguras dentro Siria o en otro país.

Laila nació Al-Zabadani. Cuando era niña, albergaba el sueño de hacer algo constructivo y positivo en la vida. Tuvo la suerte de haber estudiado en la Universidad de Damasco, donde se especializó en "economía y finanzas". Sus pasiones en la vida, sin embargo, eran la pintura, el dibujo y la escritura creativa. Siempre que podía, dibujaba bocetos en cualquier trozo de papel. Lo único que quería era ir a clases formales de arte o escritura. Por desgracia, eso nunca se materializó.

Con el matrimonio y el nacimiento de sus dos hijos, Amir y Mahdi, sus pasiones quedaron en un cajón. Ella se prometió que algún día las retomaría. Pero el estallido de la guerra cambió radicalmente ese deseo. Durante varios años, ella y su familia fueron de aquí para allá, buscando desesperadamente un lugar donde estar a salvo. En junio de 2015, buscaron refugio en Madaya; allí, pasaron hambre y su hijo pequeño enfermó gravemente. Dejaron Madaya y fueron a vivir a Serghaya (el lugar natal de su marido). También allí pasaron penurias.

Finalmente, en mayo de 2016, junto con su esposo y sus dos hijos, llegaron como refugiados a Baalbek, una ciudad histórica del Líbano, para comenzar un nuevo capítulo en sus vidas. Adaptarse y sentirse seguros en un país extranjero no fue fácil. Para poder llegar a fin de mes, su marido cogía todo tipo de empleos como trabajador ocasional en el sector de la construcción.

Al poco tiempo de llegar a Baalbek, Laila conoció el Servicio Jesuita a Refugiados (JRS). Desde entonces, dice, ha habido un cambio cualitativo en su vida y en la vida de su familia. El JRS se ha convertido en un segundo hogar para ella. A Amir, de 12 años, y a Mahdi, de 6, les gustaba venir a la escuela del JRS y mezclarse con otros niños. Los programas que se llevan a cabo en el Centro Social del JRS en Baalbek parecen haber dado un nuevo significado a su vida. Actualmente, Laila está haciendo un curso de informática. Ella solo tiene elogios para su profesor y se siente realmente feliz por lo mucho que ha aprendido en tan corto espacio de tiempo.

Un día Laila sorprendió al personal del JRS: nos trajo tres dibujos mostrando las obras del JRS. Todo lo que utilizaba era un lápiz. Su obra de arte sobre papel de dibujo era una hermosa expresión de gratitud. Pudo retratar detalles muy precisos de cómo el JRS ha estado respondiendo a los refugiados. Su obra es pura magia y verdaderamente un trabajo de amor.

Laila está ahora en un gran proyecto. Actualmente escribe un libro para niños. Titulado en árabe "Alragheef Alyabes" (Pan seco), es la historia del sufrimiento y las privaciones que sufrieron ella y su familia, y por la que muchos otros en Siria están pasando. Quiere que las niñas y los niños conozcan qué significa pasar hambre, qué significa ser una persona desplazada sin un lugar al que ir. Espera que su historia anime a niñas y niños a compartir, a cuidarse unos a otros, a acoger y a aceptar al forastero. Su pasión por el arte también le ha inspirado a dibujar las ilustraciones de este libro.

Siria, hoy, es una tierra devastada por la guerra. Laila viene como un faro de esperanza: para ella, no hay vuelta atrás, porque su pasión por el arte está en su corazón.

P. Cedric Prakash SJ