via todas las campanas


El JRS paga el coste total del examen estatal a todos los finalistas y cubre el 50% de los gastos de la escuela para los estudiantes más vulnerables. (Don Doll, SJ/JRS)

Masisi, 25 Mayo 2017- Para San Ignacio, la educación era la puerta de entrada al camino que conduce a Dios, pero cruzar el umbral de esta puerta está lejos de ser fácil en el mundo de hoy. En la tradición jesuita, hemos adquirido una amplia experiencia a lo largo de los siglos, una experiencia que nos dice que los seres humanos alcanzan su pleno potencial solo cuando su desarrollo intelectual es completamente estimulado. Es por esta razón que nosotros, los trabajadores del JRS, valoramos la educación de todos los jóvenes de todo el mundo, no solo como un don para ayudar a una persona a crecer como tal, sino como un derecho fundamental. Personalmente, como jesuita en formación, este es un reto esencial de mi vocación.

En nuestro trabajo como equipo en Masisi, en la República Democrática del Congo, muchos obstáculos se interponen en nuestro mandato de facilitar el acceso a la educación. La población ha quedado desgarrada por la guerra y ahora está dispersa geográficamente en una vasta área sin acceso a escuelas bien equipadas y sin apenas maestros capacitados. Nuestra misión en Masisi es apoyar a los niños desplazados por la guerra y que viven al margen de la sociedad congoleña. Lo que he descubierto es que yo no soy el que está trayendo a Dios a los marginados; más bien, Dios ya está aquí, esperando a que le encontremos, y trabajando sin que nos demos cuenta.

A pesar de los enormes desafíos, en los últimos meses hemos seguido con diferentes actividades encaminadas a reducir la brecha entre la realidad sobre el terreno y nuestro objetivo de facilitar el acceso a la educación para todos.

Entre nuestras tareas está la distribución de kits de suministros de oficina a casi un centenar de escuelas en el territorio, así como continuar nuestros seminarios con el fin de preparar a los estudiantes para los exámenes estatales. Este seminario tiene lugar en cinco centros y ha sido aclamado como una de las actividades más importantes del JRS en la zona, en gran medida porque el índice de éxito de nuestros estudiantes ha aumentado desde que se introdujeron los seminarios.

El JRS paga el coste total del examen estatal a todos los finalistas y cubre el 50% de los gastos de la escuela para los estudiantes más vulnerables. Pronto comenzaremos a formar a los profesores en varias disciplinas para poder ofrecer cursos opcionales.

Los retos siguen siendo importantes y nuestro mandato se limita a los estudiantes desplazados. Desde el comienzo de mi trabajo en Masisi, en septiembre, me he encontrado ante necesidades diarias que van más allá de los medios y del mandato del JRS. No son solo las personas desplazadas las que han sufrido los efectos de la guerra y la inseguridad que persiste en la región, sino también la comunidad local. Por ahora, el JRS se encuentra muy solo a la hora de apoyar la educación secundaria en Masisi.

Sin embargo, seguimos con nuestro trabajo, confiando en las palabras de san Pablo a los Corintios: "Por eso, queridos hermanos, permanezcan firmes e inconmovibles, progresando constantemente en la obra del Señor, con la certidumbre de que los esfuerzos que realizan por él no serán vanos". (1 Corintios 15:58).

Adam Lalonde, SJ, coordinador de educación, JRS Masisi