via todas las campanas
Chad: los refugiados de Darfur encuentran la esperanza en la educación África Oriental: tecnología para ayudar en el aprendizaje de los refugiados aislados Global: La esperanza a través de la educación; enseñanza superior para los refugiados Internacional: llevando la educación superior a los refugiados Jordania: en busca de un liderazgo y un propósito en la educación Jordania: educación online, aprovechando las capacidades de los refugiados Jordania: repensar el modelo tradicional de universidad Jordania: compartir el dolor y el éxito entre las diferentes comunidades refugiadas Kenia y Malawi: primera graduación de estudiantes universitarios patrocinados por el Servicio Jesuita a Refugiados Kenia / Malawi: los refugiados graduados trabajan, estudian y sirven a sus comunidades Kenia: los graduados celebran los logros del pasado y un futuro esperanzador en el campamento de refugiados de Kakuma Kenya: cambios en los proyectos de educación superior del JRS Kenia: ninguna tragedia puede matar la esperanza Kenia: un sueño hecho realidad Malawi: las palabras de despedida de un padre Malawi: la esperanza crece con la plantación de árboles en el campamento de refugiados de Dzaleka Malawi: escucharlo en la radio comunitaria Malawi: refugiados en Dzaleka reciben sus diplomas de la Regis University Malawi: un espacio para convertirse en líderes de la comunidad Asia del Sur: estudiantes afectados por la guerra recibirán educación online Un acuerdo entre el ACNUR y los jesuitas mejora el acceso a la educación superior de los desplazados forzosos


Aline Bala, de la República Democrática del Congo, se ha convertido en la primera mujer facilitadora del programa del JRS - JC:HEM en Dzaleka (Chantal Götz)

Dzaleka, 16 de febrero de 2016 - Menos del uno por ciento de los refugiados tienen acceso a la educación superior, y este porcentaje es aún más bajo para las mujeres refugiadas. Desde 2010, el Servicio Jesuita a Refugiados (JRS), junto con Jesuit Commons: Educación Superior en los Márgenes (JC:HEM), ha estado ofreciendo educación superior a los refugiados del campamento de Dzaleka, en Malawi. El inicio de 2016 marcó un capítulo sin precedentes en estos programas: por primera vez, la mitad de las inscripciones al curso de Salud Comunitaria eran mujeres jóvenes.

El curso de salud comunitaria de JRS - JC:HEM y otros Módulos de Formación de para el Servicio Comunitario (CSLTs, por sus siglas en inglés) tienen como objetivo fomentar futuros líderes de la comunidad. Debido al continuo crecimiento de la población del campamento, hay una necesidad creciente de que los miembros de la comunidad participen en la mejora de las condiciones de salud en lo que respecta a las habilidades en primeros auxilios, alimentación, saneamientos e higiene. El curso de Salud Comunitaria, de nueve meses, dirigido por la Dra. Janet Quillian, de la Universidad de Seattle, se divide en seis meses de trabajo en el aula y tres meses de práctica en la comunidad del campamento.

Irambona Swema Gyslaine, una estudiante del curso de Salud Comunitaria, tiene planes para compartir con la comunidad lo aprendido:

"Mi plan es iniciar un proyecto de concienciación para que la gente sepa más acerca de la salud, compartir conocimientos con los que no tienen la oportunidad de formar parte de este programa y ayudar a cambiar sus actitudes para mejorar los problemas de salud y saneamiento", dijo ella.

Gift Thomas, de 20 años, se vio obligado a huir de Ruanda con su familia a los cuatro años. También está matriculado actualmente en el curso de Salud Comunitaria y tiene planes similares a los de Irambona.

"La vida de un refugiado es difícil, pero el JRS me ha ayudado inmensamente proporcionándome una educación gratuita para que pueda cumplir mi objetivo de convertirme en agente comunitario de primeros auxilios. Ahora tengo una valiosa habilidad para contribuir a mi comunidad y llevar a cabo mi misión de educar a la gente, formarla y darles el conocimiento adecuado que les ayude tanto a ellos como a la comunidad", explicó Thomas.

Además de recibir una educación, las jóvenes, en particular, se benefician de una mayor sensación de empoderamiento en sus comunidades. Las mujeres no solo están inscritas en los cursos, sino que también asumen posiciones de liderazgo. Aline Bala, refugiada de la República Democrática del Congo (RDC) desde 2010, había estudiado enfermería durante cinco años en la Universidad de Lubumbashi, en la RDC, antes de huir a Dzaleka. Tras completar los módulos CSLT de protección de la infancia y participación, se ha convertido en la primera facilitadora del programa del JRS - JC:HEM en Dzaleka.

Debido al elevado número de candidatos cualificados para el curso, este se tuvo que dividir en dos líneas. El JRS cree que la educación da a los refugiados las herramientas para mejorar sus comunidades y tiene la esperanza de que, finalmente, les ayude a reconstruir aquellas comunidades de las que proceden.

- Adaptado de un artículo escrito por Robert Kabale Mbanda, Hugo Hivanove Mpenzi y Joseph Kabila Bahulule