via todas las campanas


Niños que viven en una escuela-albergue en Alepo participan en juegos y deportes organizados por el equipo psicosocial del JRS. Familias desplazadas viven dentro de escuelas convertidas en refugios desde el verano de 2012. (El Servicio Jesuita a Refugiados)
Advocacy del JRS en Siria
Declaración sobre Siria, Conferencia de los Provinciales Jesuitas de Europa.
Washington DC, 8 de octubre de 2013 – El Director del Servicio Jesuita a Refugiados en Oriente Medio y África del Norte está de visita en los Estados Unidos para tratar sobre la actual respuesta del JRS a la crisis en Siria con sus compañeros jesuitas y personal de agencias de las Naciones Unidas y de organizaciones no gubernamentales.

Nawras Sammour SJ se reunió con los Provinciales de la Compañía de Jesús en los Estados Unidos ayer en Chicago; hoy está en Nueva York para discutir la crisis con funcionarios de las Naciones Unidas.

Los servicios del JRS en Siria, que benefician a unas 300.000 personas, tienen dos líneas de actuación: proporcionar ayuda de emergencia a los más necesitados y gestionar actividades educativas que mejoren la reconciliación y la convivencia entre personas de diferentes estratos socioeconómicos y confesiones religiosas. En la actualidad, la asistencia de emergencia consiste en ayuda alimentaria, suministro de kits de higiene, artículos no alimentarios, salud básica, gestión de albergues y apoyo al alquiler.

Como trabajo complementario pero esencial, se ofrece apoyo educativo y psicosocial a unos 10.000 niños, niñas y mujeres. El acompañamiento, uno de los pilares del trabajo del JRS está incluido mediante las visitas domiciliarias, y es una parte esencial de todos los proyectos del JRS en la región.

En Alepo, la cocina de campaña del JRS prepara hasta 16.000 comidas calientes al día, que distribuye a mezquitas, escuelas, albergues, edificios públicos y a otras personas desplazadas que no disponen de medios para preparar una comida caliente por sí mismas.

"Nuestro objetivo a largo plazo es la reconciliación, y ya podemos ver que esto es posible en una pequeña escala desde nuestros proyectos: tenemos niños de todas las comunidades que se encuentran para aprender y jugar juntos; tienen un sentido de pertenencia en nuestros centros y las familias confían en nosotros. Nuestros programas animan a las personas a comprender sus responsabilidades cívicas y a convertirse en participantes activos dentro de sus comunidades", dijo el P. Sammour.

Durante su visita a los EE.UU., el P. Sammour también visitará parroquias en Ohio y Pennsylvania. Las parroquias han sido generosas en su apoyo a los programas del JRS en Siria y a los refugiados sirios en los países vecinos.

El P. Sammour se reunirá con ONG en Washington DC para hablar de en qué áreas éstas y el JRS pueden colaborar. Además, el P. Sammour asistirá a una conferencia en la Universidad Católica de América para tratar sobre cuál es el papel operativo y de incidencia política que desempeñan las organizaciones católicas en su respuesta a la crisis en Siria, y para explorar la posibilidad de adoptar nuevas medidas tras el llamamiento del Papa Francisco de "mantener viva la esperanza de la paz".

En la actualidad, el JRS es una de las pocas ONG internacionales que están sobre el terreno en Siria ofreciendo ayuda de emergencia. Gracias a una amplia red de voluntarios locales en Siria, el JRS ha podido ampliar y mejorar sus servicios a quienes más lo necesitan y que están atrapados por el fuego cruzado de la violencia.

"A medida que ampliamos nuestros proyectos en Siria, Jordania, Turquía y el Líbano para hacer frente a la crisis, los equipos siguen comprometidos con los otros refugiados en la región, que están cada vez más olvidados: iraquíes, sudaneses y somalíes.

Vamos a seguir proporcionando ayuda de emergencia, atención médica, servicios psicosociales y educativos de la mejor manera posible y siempre que tengamos la capacidad para hacerlo, guiados por los principios humanitarios básicos de humanidad, independencia, imparcialidad y neutralidad e inspirados por nuestros valores esenciales de compasión, justicia, participación, solidaridad, hospitalidad, dignidad y esperanza", dijo el P. Sammour.

Apoye el trabajo del JRS en Siria aquí.

Ejemplo de algunos de los costes:
  • US$ 92: 100 litros de gasóleo de calefacción (para el invierno )
  • US$ 105: un kit básico familiar: un colchón, dos sábanas, una almohada, dos mantas de invierno y dos toallas
  • US$ 130: una cesta de alimentos para una familia de cinco personas durante un mes
  • US$ 160: Ropa de invierno para una familia (jersey, chaqueta, pantalones, zapato) 
  • US$ 68: un mes de alquiler de un apartamento para una familia desplazada (a menudo, familias de más de seis miembros viven en una sola habitación)
  • US$ 5.300: apoyo durante un día a las familias refugiadas en las escuelas de Alepo
  • US$ 11.419: alimentar a 2.700 personas durante un día
  • US$ 45: Uniforme escolar completo de un niño o niña
  • US$ 11.55: un par de zapatos o una mochila escolar para un niño o una niña
En Oriente Medio y Norte de África, el Servicio Jesuita a Refugiados trabaja principalmente con los refugiados urbanos. Los primeros proyectos se establecieron inicialmente en 2008 en respuesta al alto número de refugiados iraquíes en Siria y Jordania. Ambos países acogían a la mayoría de los refugiados iraquíes, que, con 1,8 millones de personas se estima que constituyen el segundo grupo más grande bajo la responsabilidad del ACNUR en todo el mundo.

En 2009, el JRS comenzó a trabajar en Turquía, que es tanto un destino como un lugar de paso para los refugiados de Irán, Iraq, Afganistán, Sudán y Somalia que confían en llegar a Europa o aguardan el reasentamiento.




Desde el inicio del conflicto en marzo de 2011, el JRS ha adaptado y ampliado sus proyectos en este país con el fin de responder adecuadamente a las necesidades de millones de personas desplazadas y de los más de un millón de refugiados que desbordan las fronteras de Siria en Jordania, Turquía y Líbano.