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El personal y los voluntarios del JRS están trabajando contrarreloj para distribuir suministros de emergencia y artículos de primera necesidad a familias desplazadas en Damasco, Homs y Alepo.

Ammán, 3 de agosto de 2012 – Cuando la crisis de Siria ya ha entrado en su decimoséptimo mes, los equipos del JRS, en colaboración con redes de voluntarios de la sociedad civil, han intensificado sus medidas de emergencia. Sin embargo, el aumento del número de desplazados, la inseguridad y la escasez de comida está dificultando las respuestas a la emergencia.

Estas mismas redes con las que el JRS está trabajando han logrado recaudar fondos a través de organizaciones locales y de particulares. Pero con el aumento de la escasez, la inaccesibilidad a los principales centros y el fuerte incremento de personas necesitadas de ayuda, es urgente conseguir fondos.

Damasco. Tras el aumento de la violencia hace dos semanas en la capital, hoy, el apoyo del JRS en Damasco se centra principalmente en la distribución de alimentos. Los paquetes de comida, distribuidos por una red de voluntarios, contienen alimentos básicos para sostener a una familia de cinco personas durante 30 días.

A finales de julio, muchas personas desplazadas que huyeron de los enfrentamientos fueron reunidas en los parques públicos y a escuelas públicas abiertas por las autoridades para proporcionar refugio temporal. Sin embargo, la mayoría de estas escuelas han sido cerradas. Algunas personas han regresado a casa, pero otros aún están sin hogar y han regresado a los parques públicos.

En una nota más positiva, el JRS espera que sus actividades para los niños en Dwelaa y centros de Bab Touma vuelvan a ponerse en marcha a principios de agosto. Estas actividades se centran tanto en la educación como en el apoyo psicosocial a los niños.

A pesar de los controles militares, explosiones y la escasez de alimentos, la vida cotidiana parece discurrir con normalidad durante el día. Pero al caer el sol, el fragor de los combates se deja oír por toda la ciudad, recordando que la vida está lejos de la normalidad.

Alepo. Según el JRS en Damasco, las comunicaciones con la ciudad de Alepo son intermitentes en el mejor de los casos. Internet y los teléfonos móviles no funcionan desde el  primero de agosto. Entre los productos básicos que escasean están la harina, el gas y la gasolina, y los cortes de electricidad pueden durar varias horas al día.

La semana pasada, el JRS se hizo cargo de la provisión de refugio en seis escuelas para más de 2.000 personas desplazadas, aparte del alojamiento ya ofrecido a unas 8.000. Algunas familias desplazadas de Homs y de Idleb han optado por regresar a sus hogares.

Los suministros de alimentos del Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas y la Media Luna Roja no han podido llegar a la ciudad lo que ha obligado a suspender sus servicios hasta nuevo aviso.

En el centro Deir Vartan del JRS, cercano al centro de Alepo, las actividades de verano (educativas, recreativas y psicosociales) para los niños están detenidas desde el 23 de julio porque las rutas de transporte son inseguras para estos niños que vienen de todas zonas de la ciudad.

A pesar de las dificultades, ha habido una gran muestra de solidaridad por parte de las asociaciones locales, iglesias y redes de voluntarios, que trabajan día y noche para ayudar a los necesitados.

Homs. Igual que en Damasco, la distribución de canastas de alimentos y los suministros de emergencia son la principal actividad del JRS en Homs. Los equipos del JRS también llevan a cabo actividades en dos escuelas para 800 niños que vienen de Homs y sus alrededores.

En el centro jesuita Ard Al, en las afueras de Homs, se ofrece un techo a los residentes desplazados de las zonas circundantes. Por el momento, hay 50 personas refugiadas allí. A veces, la cifra sube a 270, dependiendo del nivel de violencia dentro de sus áreas.

¿Cómo puede usted ayudar?

  • Con 25 euros al mes puede ayudar a que una persona disponga de los alimentos básicos, productos para la higiene y otros insumos (incluyendo el alquiler.)
  • Los costos de alquiler varían, pero de media son unos 150 euros al mes para el alojamiento básico de una familia.
  • El costo promedio de la asistencia dentro de Siria a una familia de diez personas durante seis meses es de 1.500 euros.

Jordania. Hasta ahora, el JRS ha estado activo en el norte de Jordania, llevando a cabo un programa de visitas familiares a los refugiados sirios apoyándoles con suministros de emergencia.

Los refugiados sirios fueron incluidos en el programa de educación del JRS en Ammán antes de la movilización de las grandes organizaciones e instituciones presentes en Amman. Sin embargo, gracias a que la agencia de la ONU para la infancia, UNICEF, puso en marcha en verano clases de recuperación para los niños sirios, de acuerdo con el plan de estudios de Jordania, la cifra de niños necesitados de apoyo del JRS ha disminuido.

Líbano. La mayoría de servicios están siendo proporcionados por las organizaciones locales. El JRS está haciendo un seguimiento de la situación.

Turquía. Los refugiados sirios se encuentran en campamentos cerca de la frontera, pero hasta la fecha ninguna ONG ha tenido acceso a ellos.