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Laith Eskander (a la derecha), iraquí, habla con un hombre sirio de Homs durante una visita familiar del JRS en Ammán (Jordania)
Ammán, 17 de mayo de 2012 – "Cuando veo a las familias sirias, recuerdo cuando al principio éramos refugiados... la historia se repite. Nosotros, los iraquíes, teníamos miedo de registrarnos en el ACNUR [la agencia de la ONU para los refugiados], y ahora nos encontramos con muchos sirios en la misma situación", cuenta el coordinador de visitas familiares del JRS, Laith Eskander.

Los miembros del equipo del JRS como Laith han encontrado un nuevo método para responder a la gran afluencia de refugiados sirios en Jordania: refugiados que ayudan a refugiados. El equipo del JRS, sobre todo los voluntarios iraquíes, acompaña y asiste a los sirios, presta servicios de apoyo y educación a los refugiados que, por centenares, entran en el país diariamente.

"Les cuento mi historia: yo era como tú, tenía miedo a registrarme en el ACNUR y a compartir mi historia con otras personas, miedo por mis familiares en Iraq y por mi mismo aquí", continúa Eskander.

En noviembre de 2011, el equipo de visitas familiares, compuesto casi exclusivamente por voluntarios iraquíes, se encontró con más de 100 familias sirias, la mayoría huidas de la ciudad de Homs. Los iraquíes compartieron su experiencia con sus hermanos y hermanas árabes forjando un sentimiento común de solidaridad entre los miembros del equipo y los sirios.

Muchos refugiados sirios recién llegados proceden de comunidades que han tenido problemas, tanto internos como externos, y han quedado desarraigados de las comunidades donde han vivido toda su vida. El intercambio de información y la hospitalidad de los iraquíes les ha dado una sensación confianza y paz en su nueva comunidad de acogida. Esto es particularmente importante en las zonas urbanas, donde es muy fácil que los refugiados queden olvidados y no reciban ningún tipo de ayuda.

Los refugiados iraquíes siguen luchando para salir adelante y han adquirido valiosos conocimientos de cómo sobrevivir como extranjeros en la sociedad jordana en estos años. Este tipo de información es muy valiosa y, a menudo, sólo se puede acceder a ella a través de redes informales. Y entrar en estas redes requiere su tiempo. Los iraquíes ayudan a los sirios a superar estos desafíos, particularmente aquellos que están directamente relacionados con su situación de personas desplazadas.

Por otra parte, los iraquíes sienten empatía por los sirios. Entienden qué significa ser refugiado, tener la esperanza de regresar pronto a casa, y conocen los desafíos que supone integrarse en una comunidad de acogida.

El espíritu de reciprocidad entre iraquíes y sirios. Esta dinámica entre los iraquíes y sirios permite a los refugiados desempeñar un papel crucial en la respuesta a esta crisis emergente en Jordania.

"Tratamos de ayudar a los refugiados iraquíes que vivían entre nosotros en Siria.... Ahora nosotros estamos sufriendo lo mismo debido a los muchos problemas que padece nuestro país", decía un sirio de Homs para explicar este espíritu de reciprocidad.

"Los desafíos para los equipos del JRS son muchos en esta compleja realidad. Ellos [los equipos del JRS] están sobrecargados de trabajo, con recursos limitados, tratando de satisfacer las necesidades de muchas personas desplazadas por la fuerza en los entornos urbanos ", dijo el director del JRS Internacional, Peter Balleis SJ, durante una reciente visita a la región.

Sin embargo, gracias a más de tres años de experiencia sirviendo a los refugiados en circunstancias especialmente vulnerables en Ammán, el equipo de visitas familiares del JRS está preparado para para identificar y asistir a los sirios en Jordania.

Durante este período, el JRS ha establecido relaciones con organizaciones comunitarias y líderes religiosos locales que les han permitido entrar en contacto con muchos de los refugiados recién llegados. A través de esta red, el JRS, no sólo es capaz de llegar a los refugiados con rapidez, sino también de derivarlos a otras agencias que proporcionan una amplia gama de otros servicios.

Más de 15.000 sirios se han registrado en el ACNUR en Jordania. Sin embargo, se estima que el número de sirios vulnerables en este país es de unos 30.000 y que la cifra va en aumento. En Ammán, el JRS está en contacto con más de 150 familias, y ha distribuido cestas de alimentos y artículos no alimentarios a más de 80 familias.

El proyecto de educación no formal del JRS en el este de Ammán, dirigido por profesores voluntarios jordanos e iraquíes, ha abierto sus puertas a los sirios. Los participantes en la escuela se benefician de las clases de inglés e informática, mientras que los niños y jóvenes se benefician de un ambiente seguro para relacionarse con otras personas.

La mayor concentración de refugiados sirios en Jordania es a lo largo de la frontera norte. La mayoría de estos refugiados están siendo acogidos por las comunidades locales en Irbid, Mafraq, Ramtha y en pueblos de los alrededores. En la actualidad, el JRS acompaña a estos refugiados a través de visitas familiares y se prepara para ampliar los programas a fin de satisfacer sus crecientes necesidades.