Niños soldado
Educación para prevenir el reclutamiento de menores

La prevención de reclutamiento y la reintegración de niños soldado son dos puntos de gran importancia en la agenda del JRS. Hay un fuerte vínculo entre los desplazamientos forzosos y el reclutamiento forzoso de niños por parte de grupos armados. Los menores desplazados son un objetivo fácil para los reclutadores ya que carecen de una adecuada protección y educación. El JRS enfatiza el valor de la educación como medio para reducir el reclutamiento y para dar a los niños una alternativa significativa al alistamiento.

Después de haber formado parte de la Coalición para Acabar con la Utilización de Niños Soldado, el JRS trabajo en estrecha colaboración con su sucesor, Child Soldiers International, informandole sobre la utilización de niños por parte de ejércitos o grupos no estatales.


  • En la práctica
  • Niños, No Soldados



En la práctica – las repuestas del JRS

En Chad, no hay un plan de acción claro para sacar a los niños de los ejércitos o grupos rebeldes. A través de sus proyectos educativos, el JRS Chad trabaja para la rehabilitación de antiguos niños soldado, buscando soluciones duraderas para ellos. Promovemos la instauración de comités locales que se encarguen de sensibilizar a las comunidades, para que todo el mundo pueda participar en la prevención del reclutamiento.

Nuestros esfuerzos de incidencia política se centran en el diálogo abierto con el ejército y con el Ministerio de Asuntos Sociales para un gran programa de desarme, desmovilización y reintegración. El JRS contribuye también a la elaboración de un plan de acción que la comunidad de ONG enviará a las autoridades.

El JRS Colombia lleva más de una década tratando de prevenir, a través de sus programas de educación no académica, la participación de menores en el conflicto armado del país. Capacitando a los niños, el JRS les ayuda a ser conscientes de sus derechos y a plantearse alternativas para su futuro. En Venezuela, el JRS promueve el acceso a la educación para los refugiados y solicitantes de asilo como una medida preventiva contra el reclutamiento.
El Servicio Jesuita a Refugiados y la campaña Niños, No Soldados

La campaña "Niños, No Soldados", liderada por el Representante Especial del Secretario General de la ONU para Infancia y los Conflictos Armados junto con UNICEF, tiene el objetivo de poner fin al reclutamiento de niños por parte de las fuerzas de seguridad nacional en todo el mundo para finales de 2016.

Esta campaña pretende aumentar la protección de los niños contra esta conculcación de sus derechos a través de una acción complementaria y coordinada de la ONU con otras ONG. En respuesta a una invitación de la oficina del citado Representante Especial y de UNICEF, el JRS ha decidido respaldar públicamente la campaña, y utilizar los materiales y mensajes de la misma en sus actividades de advocacy y comunicación con el objetivo de contribuir a poner fin al reclutamiento de niños por parte de grupos armados a finales de 2016.

Poblaciones en riesgo. Los desplazados internos y los refugiados en los campamentos son especialmente vulnerables a ser explotados por los grupos armados. Durante el conflicto, las familias quedan separadas y las estructuras comunitarias de apoyo mutuo se colapsan. La profunda inestabilidad económica y social, la violencia y el quebrantamiento del orden público ponen a los niños en grave riesgo de ser reclutados por grupos armados.

El compromiso del JRS. La campaña encaja con la triple misión del JRS de servir, acompañar y defender a los refugiados y a otras personas desplazadas por la fuerza. El JRS está comprometido en servir y proteger a los niños desplazados tanto a los que son reclutados como combatientes, como a los afectados de otra forma por el conflicto. En particular, los programas del JRS tratan de brindar protección a estos niños y niñas ofreciéndoles alternativas concretas a la participación en los conflictos.

El JRS reconoce y trabaja para denunciar cómo los recortes en los servicios llevan a que los niños se unan a grupos armados tanto estatales como irregulares. Para ofrecer a esta infancia oportunidades y apoyo, el JRS tiene muchos proyectos de educación y atención pastoral, incluyendo los de educación para la paz, tanto para niños como para adultos. Estos programas de formación van más allá de la enseñanza tradicional. Incluyen tanto capacitación profesional como formación en medios de subsistencia para ofrecer alternativas prácticas a los niños, consiguiendo que los grupos armados dejen de parecer su única esperanza.

Además, gracias a que el JRS conoce de primera mano a los niños soldados o en riesgo de ser reclutados en todo el mundo (República Centroafricana, República Democrática del Congo, Sudán del Sur, Colombia, etc.), el personal reconoce la importancia de dar a conocer sus historias, porque solo así se podrá entender su situación y adecuar los servicios a sus necesidades.

Contextualización

Durante años, el JRS ha estado abogando por el fin del reclutamiento de niños, a la vez que apoyaba su reintegración en sus comunidades. Entre otros ejemplos están:
  • realizar talleres sobre niños refugiados incidiendo en la relación entre la desmovilización y la educación en los campos de refugiados birmanos;
  • acompañar a niños y adolescentes desplazados y vulnerables en Colombia, Venezuela, Ecuador y Panamá. En las zonas de conflicto, con altos niveles de violencia asociada a la producción y venta de coca, los equipos del JRS ofrecen educación, formación profesional y programas de derechos humanos que dan a los adolescentes alternativas a su involucración en el conflicto.
  • acoger talleres de sensibilización pública en Colombia, utilizando técnicas de "grupos focales" para llevar a cabo sesiones de terapia, diálogo intergrupal y debates entre menores y tutores sobre la Convención de los Derechos del Niño.
  • organizar actividades recreativas - medios de expresión creativa - en el campamento de Mai Aini, Etiopía, para niños eritreos no acompañados refugiados que han huido del servicio militar obligatorio en su país;
  • presionar en países como Bélgica, Camboya, España, Reino Unido y Zambia pidiendo la ratificación del Protocolo Facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño relativo a la participación de niños en los conflictos armados. El Protocolo Facultativo, de aplicarse, pondría fin al reclutamiento y despliegue de menores de 18 años en sus fuerzas armadas;
  • organizar a los ex niños soldados en Camboya para ofrecer servicios y abogar en nombre de las personas con discapacidad, heridos durante la guerra civil, para que actúen como una fuente de esperanza para los otros miembros de la comunidad en situación de vulnerabilidad; y
  • proporcionar información a las organizaciones internacionales humanitarias y de derechos humanos sobre las prácticas de reclutamiento de niños de otros países (por ejemplo, Burundi o Sudán).
Más información disponible en https://childrenandarmedconflict.un.org/children-not-soldiers/